domingo, 31 de diciembre de 2017

EL TRIUNFO DEPORTIVO EN EDAD ESCOLAR (POR JOSÉ MIGUEL ÁLAMO)

 
Se que hay muchos compañeros e incluso a nivel federativo que no están de acuerdo con mi postura, pero los que más saben de la actividad fisica y el deporte defienden este pensamiento. Hay q realizar eventos de promoción deportiva con un caracter primordial EDUCATIVO y sobre todo PARTICIPATIVO, no siendo selectivo como es el competitivo, adaptando éstas a las necesidades y características evolutivas y de desarrollo tanto físico como cognitivo de los niños, no podemos pedirle a un niño de 7 años que compita en un 10x10 o que entienda el reglamento (cuando hay adultos que ni lo entienden)
En el siguiente artículo el Doctor en Educación Física por la ULPGC expone la realidad del abandono precoz del deporte causado por una pronta e inapropiada competición.
Las Federaciones se sustentas en gran medida de las licencias de sus afiliados, por lo que hay que buscar fórmulas para que éstos no se pierdan en el camino.
Ver el artículo completo
http://www.teldeactualidad.com/articulo/opinion/2017/04/20/12041.html

DECÁLOGO DEL BUEN MAESTRO/ENTRENADOR


1-Lo deben querer y respetar no temer.
2-Tiene que ser admirado no idolatrado.
3-Cercano, no estar por arriba de nadie.
4-Amable y Respetuoso hacia sus alumnos.
5-Democrático, no imponer su opinión y creencias para censurar, cada uno tienen que expresar sus ideas.
6-Humilde para reconocer sus errores, son humanos no divinidades.
7-Estar abiertos a escuchar las aportaciones de sus alumnos, compañeros y otras personas.
8-Deja que sus alumnos sean autónomos y responsables de sus acciones para que sean personas íntegras, no intentando manipularlos.
9-Aporta a la vida de sus alumnos pero no intenta influir en sus decisiones.
10-Forma alumnos no seguidores, ser transmisores de conocimientos no de ideologías.

DERECHOS DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD A LA PARTICIPACIÓN EN LAS ACTIVIDADES DEPORTIVAS


 En la declaración de los Derechos Humanos del 10 de diciembre de 1948 ya se
menciona el derecho a la no discriminación, el derecho al trabajo, el derecho a la
educación y el derecho a participar en actividades deportivas y recreativas, aunque en la realidad en muchas ocasiones las personas con discapacidad se enfrentan con barreras
para gozar de estos derechos. Por ello, se considera que la actividad físico deportiva
debe estar abierta a todas las personas y la práctica deportiva en las personas con Discapacidad debe comprenderse en el mismo contexto de la vida del deporte de las personas sin discapacidad. Así pues, no entendemos el deporte con fines terapéuticos sino, más bien,
lo concebimos como un derecho de las personas con Discapacidad de disfrutar de los beneficios que reporta la actividad deportiva y como un indicador de calidad de vida. En definitiva, la actividad físico-deportiva debe considerase como un componente importante y beneficioso para todas las personas y la participación de la persona con Discapacidad en tal actividad se constituye como una forma de cubrir las necesidades lúdicas y de favorecer el bienestar físico, emocional y social.

DEPORTE PARTICIPATIVO VS COMPETITIVO


Vivimos en una sociedad en la que solo te valoran por el color de la medalla que obtienes.
Aunque detrás de esa medalla hay muchas horas de esfuerzo y trabajo, también existen personas que trabajan de igual manera aunque nunca llegarán a esas cotas de éxito, éstas también se merecen tener el derecho de participación y adaptar la competición a ellos, ya que el deporte no es solo la búsqueda de rendimiento, también es el conseguir la mejora en aspectos físicos y sociales de los que lo practican.
El deporte participativo es una de las formas de realizar actividad física, que pretende atraer la atención e incorporación voluntaria de todos los participantes; por medio de éste se plantea una serie de actividades secuenciales recreativas, que se organiza con una visión a largo plazo con la intención de mejorar su calidad de vida para así lograr de manera integral el bienestar humano y de su entorno.
La práctica regular y sistemática de una actividad física es una herramienta de suma importancia en la salud del ser humano, ya que ésta no solo sirve para la prevención de enfermedades, si no también para la rehabilitación de algunas de ellas. Pero, no solo tiene beneficios en el ámbito de salud si no que además a partir del trabajo en colectivo se van experimentando acciones de integración, afectividad, pensamiento compartido, compromiso de acción, del poder hacer individual y del hacer colectivo.
Por otro lado tenemos el deporte competitivo, que es aquel en el cual se establecen reglas y metas previas a su desarrollo, por lo cual, regularmente se exigen ciertas habilidades y condiciones en los participantes, que en la mayoría de los casos realizan un periodo de entrenamiento arduo con la meta de lograr autosuperarse.
El deporte competitivo puede ser beneficioso en etapas juveniles, ya que mantiene a los adolescentes enfocados en sus metas, pero el entrenador debe saber inculcar valores deportivos, y demostrarle a los atletas que la participación en sí, ya es un gran logro y beneficio. Una de las desventajas evidentes del deporte competitivo es que al requerir ciertas condiciones en los atletas con el objetivo de ganar, puede causar en muchas ocasiones exclusión o discriminación de otros participantes.
El deporte competitivo es selectivo, y a edades tempranas todos tienen derecho a poder participar y experimentar sin tener que soportar la presión sobre un resultado, sino realizarlo por el mero hecho del disfrute y satisfacción por la practica deportiva.

EL DEPORTE INCLUSIVO


 Esta modalidad consiste en practicar un deporte entre personas con y sin discapacidad. De entre las diversas formas de realizar ejercicio, ésta es altamente recomendable, no sólo por el bienestar físico y mental que conlleva, sino porque además consigue mejorar la calidad de vida y la inclusión social a través de una práctica común: el deporte.

CUANDO GANAR ES PERDER


"Fomentar la competitividad desde pequeños es coherente con el modo de vida actual, pero se aleja de la verdadera finalidad del deporte de base. Movidos por el ego personal de padres y entrenadores, y con el cobijo del sistema, los niños y las niñas crecen en un ambiente fuertemente competitivo, donde se premia a los más preparados y se castiga a los débiles, mientras que lo...s valores se convierten en una piel postiza. 'Cuando ganar es perder' es una crítica a la victoria como fin principal, y un manual de consulta para que todas aquellas personas que les gusten y trabajen en el deporte base reflexionen sobre sus conductas y tengan herramientas para hacerlo más formativo. No se apuren si no están de acuerdo con lo que leerán. El fútbol en particular y el deporte en general no es una cuestión de vida o muerte. Pero sí es una oportunidad para formar a mejores personas y a mejores deportistas".

DEPORTIVIDAD Y RESPETO AL RIVAL

La deportividad es fundamentalmente el respeto a las reglas del juego. Pero también incluye conceptos tan nobles como amistad, respeto al adversario y espíritu deportivo. Deportividad es, además de un comporta­miento, un modo de pensar y una actitud vital favorable a la lucha contra la trampa y el engaño.
La deportividad es una concepción del deporte que trasciende del puro cumplimiento de las reglas deporti­vas para situarse en un entorno de respeto, caballerosi­dad y consideración del adversario, superando posicio­nes dictatoriales en favor de una serie de comporta­mientos que tengan el sello propio de quienes aceptan el compromiso de ser deportivos.
El deporte como herramienta educativa, es capaz de promover la práctica habitual de una educación en valores a toda la sociedad en su conjunto, a través de las buenas prácticas y ejemplos positivos. Representa una magnífica preparación para la vida, ya que es capaz de potenciar los valores
humanos más nobles, ofreciendo la posibilidad de redescubrir la confianza en uno mismo, el trabajo en equipo, la superación personal, el valor del esfuerzo, la disciplina, el espíritu de excelencia y otras muchas virtudes extrapolables a la vida diaria. Es decir, cualquier programa de educación en valores dirigido al Sistema Educativo se debería tratar como una materia transversal con la que se efectúen
transferencias del deporte a la vida diaria.
Los programas con la intención de educar en valores a través de la actividad física y el deporte se plantean algunas reflexiones y recomendaciones, basadas en la experiencia, para facilitar la creación de
programas que pretendan ser desarrollados en los centros educativos. La creación de estos proyectos educativo-deportivos debe constituir un recurso didáctico para el profesorado con el fin de fomentar
valores como el respeto, la convivencia, el trabajo en equipo, el espíritu deportivo y la superación personal a través de los contenidos del área de Educación Física con el objetivo de transferirlos a todos
los ámbitos de la vida. De este modo, se profundizará en la Educación en Valores, reforzando el currículo formativo del alumnado de cualquier lugar con los principios que inspira el juego limpio en el deporte.
Los entrenadores como educadores deportivos tendrían que ser los que fomenten estos valores, apoyados por los padres, actuando de la manera correcta para ser el modelo a seguir de sus alumnos, el respeto y compañerismo deberían primar por encima de cualquier resultado o medalla.